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Prueba: Seat Arona 1.6 TDI FR

por Noemí Alonso
Nos gustaComodidad de conducción.
No nos gustaRespuesta motor.
Nota7

 

Prueba Seat Arona 1.6 TDI FR. El segmento de los SUV compactos tiene mucho «tirón» y ninguna marca quiere quedarse sin su parte del pastel. Pero este Arona es muy especial, porque añade un decidido toque deportivo, al menos, en su apariencia, aunque también en ciertas áreas de su comportamiento. ¿Ves las siglas FR? Pues ya sabes lo que significan para la compañía española…

En carreteras amplias sí disfrutaremos de un motor voluntarioso... siempre que el régimen no decaiga.

Prueba Seat Arona 1.6 TDI FR: exterior

El pequeño SUV de Seat está basado en la plataforma MQB A0 de la marca; se emplea también en el Ibiza, aunque la longitud del Arona es mayor y, evidentemente, nuestro protagonista es más alto. De hecho, su distancia al suelo es superior a la de la mayoría de sus rivales, lo que lo hace apropiado para salir de excursión con él por pistas y caminos en buen estado. Por favor: en buen estado. Recuerda que no es 4×4.

Sabemos que la mayoría de sus propietarios no va a hacerlo, de todas formas, y estará confinado a la ciudad y el asfalto. Allí lucirá su líneas musculosas y compactas, decoradas con variantes de colores que pueden combinarse con naranja, gris o negro en los pilares y el techo. La personalización, ya sabes…

Prueba Seat Arona 1.6 TDI FR: interior

Prueba Seat Arona, Extramotor, asientos delanteros

Los asientos delanteros, de corte deportivo, se aferran al cuerpo con decisión y son cómodos.

El buen tono general de la marca se refleja en un interior cuidado, confortable y amplio. De hecho, es uno de los apartados que más nos ha gustado en esta prueba del Arona: lo cómodo que te hace sentir. No hay materiales lujosos y faltan algunos elementos como el reposabrazos trasero, pero estarás a gusto… y tus pasajeros también.

Para empezar, el puesto de conducción te proporciona enseguida la postura correcta al volante. Todo queda a mano y la pantalla central no distrae en exceso: obliga a desviar la vista de la carretera, pero su funcionamiento es más intuitivo que en otros contrincantes. Además, la visibilidad es buena incluso cuando el sol incide en ella.

Los huecos portaobjetos son generosos, así como el espacio en las plazas traseras: hay sitio para las rodillas y la cabeza de sus ocupantes. Eso sí, mejor que vayan sólo dos personas. En cuanto al maletero, con 400 litros de capacidad, es uno de los mejores de su categoría. El suelo puede colocarse a dos alturas (en la más baja, unos salientes impiden que las formas sean todo lo regulares que desearíamos) para ganar amplitud, algo que también es posible si abatimos los asientos: 1.280 litros quedan a nuestra disposición.

El nivel de equipamiento FR apuesta por la deportividad, de ahí que encontremos detalles específicos como costuras en rojo (mismo tono que aparece en los laterales de los cinturones de seguridad) o un volante achatado. Se trata de «píldoras» estéticas que quedan muy bien en este pequeño SUV. Pero, ¿se corresponde esta imagen con su comportamiento?

Prueba Seat Arona 1.6 TDI FR: conducción

Prueba Seat Arona, Extramotor, frontal

Los paragolpes de la versión FR son específicos. La altura al suelo del Arona es mayor que la de la mayoría de sus rivales.

El Arona se muestra ágil en todo momento: ratonea sin muchas dificultades en la ciudad y también es vivo y alegre en las carreteras reviradas. Transmite la sensación de que está deseando hacer kilómetros, de que disfruta con esos «paseos»… y eso hace que tú también lo pases bien.

Aquí brillan unas suspensiones que sujetan la carrocería de forma correcta, una pisada franca y un aplomo que habla de eficacia. Nos gustaría, eso sí, que la dirección fuera un poco más informativa, pues no llega a transmitir con toda fidelidad lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto. Lástima que la actuación del propulsor lastre este comportamiento.

Prueba Seat Arona 1.6 TDI FR: motor

Prueba Seat Arona, Extramotor, lateral

Los pilares y la línea del techo en negro añaden un toque de personalización al Arona.

Bajo el capó contamos con una mecánica 1.6 diésel dotada de un sistema Start/Stop muy poco intrusivo; tanto es así que no he tenido que desconectarlo (y lo hago en el 99% de los coches que pasan por mis manos y están provistos de este dispositivo). El ruido que se cuela en el habitáculo no es excesivo, las vibraciones tampoco, alcanza y mantiene un ritmo más que razonable en autopista… pinta bien.

El «pero» viene al entrar en carreteras más enrevesadas, donde la gestión de la potencia no es como esperábamos. Sus 116 CV no se muestran perezosos si la aceleración es lineal, aunque cuando empezamos a jugar con el cambio, comienza otra historia. La transmisión manual tiene seis marchas bien escalonadas y el tacto es muy correcto, pero el comportamiento del motor no acompaña. Si las vueltas caen, volver a recuperarlas bajando una relación cuesta un poco: el propulsor se hace el remolón durante unos instantes para coger brío después.

Este aspecto afecta al consumo: el oficial es de 4,1 l/100 km, pero la cifra que ha marcado el ordenador de viaje ha subido dos litros más… para un diésel, la cifra es alta.

Prueba Seat Arona 1.6 TDI FR: equipamiento

Prueba Seat Arona, Extramotor, pantalla central

También la pantalla central nos dará información sobre el viaje.

Al estar ante la versión FR, tenemos ante nosotros elementos como paragolpes específicos, una doble salida de escape, asientos delanteros deportivos… si queremos ir más allá, por ejemplo, con unas pinzas de freno en rojo (como las de nuestra unidad de pruebas), tendremos que pagarlas aparte. Piénsatelo, porque quedan muy bien.

Quizá te interesen más elementos de seguridad como la cámara de marcha atrás, con una visibilidad muy buena, el limitador de velocidad, el freno de emergencia con detección de peatones, los mandos multifunción en el volante, la detección de vehículos en el ángulo muerto… Todo está entre la dotación de serie, así que no vas a echar de menos nada importante; todo lo contrario: es tan completa que apenas tendrás que mirar la lista de extras.

Prueba Seat Arona 1.6 TDI FR: conclusión

Prueba Seat Arona, Extramotor, techo

Los acentos cromados aportan un toque de elegancia al acabado FR, el más deportivo para este SUV compacto.

Por algo más de 24.000 euros, ¿merece la pena pagar la versión FR? Es la segunda variante más cara de la gama y su actuación no es tan deportiva en terrenos donde se supone que debería serlo… Si puedes olvidarte del motor y disfrutar de su comodidad, la limpieza de su conducción en autopistas y su equipamiento, te convencerá. Si no, siempre puedes echar un vistazo a los propulsores de gasolina…

Ficha técnica Seat Arona 1.6 TDI FR

Dimensiones4,13/1,78/1,55 m (longitud/anchura/altura)
Potencia116 CV (85 kW)
Consumo oficial4,1 l/100 km
Emisiones CO2106 g/km
Precio24.200 €

 

Rivales Seat Arona 1.6 TDI FR

Citroën C3 Aircross

Citroën C3 Aircross.

Citroën C3 Aircross.

Su precio es su mejor arma para luchar contra el Arona, además de unos acabados sin tacha y un equipamiento muy completo. Pero su comportamiento en carretera no es tan fino como el de su rival español.

Fiat 500X

Fiat 500X.

Fiat 500X.

Aunque este Fiat sí dispone de una variante 4×4, su precio sube mucho. Si te decides por la tracción a un sólo eje, disfrutarás de motores potentes y de un diseño muy atractivo.

Kia Stonic

Kia Stonic.

Kia Stonic.

El coreano lo tiene todo: un precio ajustado, un motor solvente y unos acabados correctos. Quizá su amplitud interior sea su punto flaco, además de una altura al suelo menor que la de su rival.

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