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15 cosas que no sabías que hacías mal al conducir

por Sergio Gómez

Cambiar continuamente de carril

autopista con carriles

Se suele decir que en la conducción es muy importante la seguridad en uno mismo. Cuando es conveniente, se puede adelantar sin ningún tipo de problema para evitar frenar de forma brusca y propiciar así una posible colisión. No obstante, hay casos y casos y una cosa es seguridad y otra es conducción agresiva. Si el conductor se encuentra en una carretera de tráfico denso y este se pone nervioso porque quiere adelante e ir rápido, empezará a hacer demasiados cambios de carril. Esto es peligroso puesto que además de nuestros posibles errores, aumentan la cantidad de conductores y sus posibles cambios y reacciones sin que se notifiquen. Lo mejor en estos casos es adecuarse a la velocidad y adelantar poco a poco hasta que el tráfico se diluya.

No aumentar la distancia en un túnel

Cada vez que el conductor entre en un túnel deberá aumentar la distancia con el vehículo de delante. ¿Por qué? En este tipo de espacios se aumenta el riesgo a sufrir una colisión. Lo peor de todo es que, dado la poca accesibilidad que hay en los túneles, un accidente puede complicarse. Es por eso que resulta de especial importancia el hecho de dejar una distancia de al menos 100 metros. En el caso de tener un camión en frente debería ser aún mayor la separación.

Subir el coche a un bordillo

Subir el coche en un bordillo no es nada recomendable, puesto que puede acarrear problemas que más tarde podremos encontrarnos durante la conducción. Cuando subimos el vehículo a un bordillo podemos provocar que los neumáticos sufran deformaciones, las cuales pueden influir directamente en la dirección. Es decir, que si eres de los que de vez en cuando practica este mal hábito, deberías pensártelo dos veces antes de repetirlo.

No llenar el depósito cuando toca

Es lógico que si apuramos el depósito tengamos mayor riesgo a que este se acabe y que el vehículo se detenga en cualquier lugar. No obstante, hay inconvenientes más allá de quedarnos tirados respecto a este mal hábito. Y es que cuanto menos depósito tengamos mas riesgo hay de que nuestro vehículo tenga fallos en el sistema de inducción y que pueda generarse averías. Para evitarlo, será una buena opción llenar el depósito antes de que este llegue a la reserva.

No cuidar de los neumáticos

¡Revisa el estado de los neumáticos! Al fin y al cabo, son los que nos mantienen en la carretera y su estado es muy importante para evitar que suframos un posible accidente. Así pues, haz revisión periódica de cómo se encuentra la goma (y si es necesario cambiarlos) y la presión o si es necesario poner aire en estos. Como dice el refrán, es mejor prevenir que curar y ninguna previsión es poca para poder evitar cualquier fallo del vehículo durante la conducción.

Las prisas y los peatones

Vamos a poner especial atención en la impaciencia que solemos tener durante la conducción. Muchos de los atropellos y accidentes suelen producirse en los pasos de peatones. Aparte del hecho de que los peatones suelen cruzar cuando aún está en rojo, los vehículos también suelen apurar demasiado los semáforos y pasan muy rápidamente por un paso de peatones para evitar el rojo. La suma de estas dos situaciones puede ser nefasta por lo que los conductores deberían tener mucha precaución al pasar por un paso, a pesar incluso de que el semáforo de este esté en rojo.

Señales y distracciones

Cuando conducimos hay que concentrarse en lo que nos rodea y también hay que informar debidamente al resto de conductores de lo que vamos a hacer a continuación. Muchos accidentes suceden por este tipo de situaciones. Si un vehículo hace un movimiento sin poner los intermitentes se arriesga a que los demás conductores actúen sin tener en cuenta dicho movimiento. El resultado puede ser, en efecto, una posible colisión. Del mismo modo, sufrir distracciones al volante puede provocar que no nos percatemos de qué sucede a nuestro alrededor.

El carril central supone un riesgo mayor

El carril central suele utilizarse para realizar maniobras, adelantamientos y demás cambios. Además, también es un carril en el que los conductores se sienten más seguros, cuando en realidad, es uno de los que acumulan más riesgos. Adelantamientos indebidos, maniobras mal señalizadas… en el carril central podemos encontrar la mayoría de acciones y, por tanto, también los errores del resto de conductores. Para evitarlo, procura ir en el de la derecha, a no ser que quieras adelantar.

No respectar los límites

De nuevo repetimos que una cosa es la seguridad en uno mismo al volante y otra la conducción agresiva. Muchos conductores valoran por si mismo los límites que pueden aplicar durante la conducción. De esta forma, podemos llegar a ver conductores duplicando los límites de velocidad permitidos, entre otras cosas. Si un tramo tiene cierto límite o sus respectivas señales de tráfico se deben a un motivo y para evitar problemas o accidentes es conveniente seguir dichas indicaciones.

Desgastar el freno

Cuando vayáis a bajar una pendiente, una buena forma de evitar recalentar los frenos y provocar averías en estos resultará el hecho de usar marchas más cortas. Al usar estas marchas, nuestro coche se frenará en cierta medida y podremos permitir que el pedal del freno descanse.

Conducir con una mano apoyada en la palanca de cambio

Uno de los mayores problemas que puede traer esta mala costumbre, es que nos disminuye la destreza en el caso que tengamos que realizar una maniobra de reacción rápida. Siempre hay que tener las dos manos en el volante, aunque nos parezca incómodo o nos cansemos. Además, este gesto fuerza las rótulas y articulaciones de la palanca y el sistema de selección de marchas, lo que con el tiempo puede llegar a rotura de algún elemento del sistema.

Apurar la reserva de combustible

Reserva de combustible vacía

En el fondo del depósito siempre se crean sedimentos. Apurar la reserva es hacer que el coche succione esas impurezas. Obviamente las introducirá dentro del sistema de inyección y desencadene en un problema bastante serio, y además muy caro.

No señalizar nuestras maniobras

Intermitente de un coche

Muchas veces nos escudamos con el «no viene nadie» o «no hay nadie» para no poner los intermitentes. Pero no utilizarlos adecuadamente puede ser un riesgo que acabe en una colisión con otros conductores que no conocen nuestras intenciones. Además no vale con marcarlo justo antes de hacerlo, si no que hay que hacerlo con bastante tiempo de antelación. Y nunca olvidar la regla de: «observar, señalizar y ejecutar».

Mantener el embrague pisado en atascos y paradas

pedales de un coche

Uno de los errores más comunes cuando llegamos a un semáforo o tenemos que hacer algún tipo de parada, es dejar la marcha puesta y mantener el embrague pisado mientras esperamos. Es uno de los más comunes y de los más peligrosos para el sistema de embregue. Esto es así porque estás generando un desgaste prematuro en el sistema. Sin tener que trabajar, lo estás forzando a que el coche se mantenga quieto.

Distraernos mirando un accidente

Accidente de coche en una autopista

Hay veces que somos muy morbosos y muy cotillas y nos quedamos mirando cuando pasamos por un lugar donde ha habido un accidente. Esto es muy peligroso. No solo se pueden producir retenciones, sino que pueden generarse nuevas colisiones por alcance. Tenemos que estar atentos a la circulación y estar en alerta por si hay algún otro problema.

 

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