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Cómo se ha fabricado el SsangYong Rexton DKR

por Noemí Alonso

SsangYong Rexton DKR

  • Óscar Fuertes y Diego Vallejo serán el piloto y copiloto, respectivamente, del SsangYong Rexton DKR.

  • Participan en el Dakar juntos por segunda vez.

SsangYong Rexton DKR. El Dakar 2019 está a la vuelta de la esquina y ya empiezan a presentarse los equipos que acudirán. Entre ellos, además de la española Cristina Gutiérrez con su Mitsubishi o Carlos Sainz con su Mini, también repiten Óscar Fuertes y su copiloto Diego Vallejo.

El madrileño y el gallego fueron segundos entre los debutantes el año pasado, argumento más que suficiente para regresar a la carrera por etapas más dura del mundo. Esta edición, cuando se cumplen 10 del traslado de la prueba a Sudamérica (África sigue esperando), los participantes recorrerán exclusivamente tierras peruanas de 6 al 17 de enero.

Habrá diez etapas, con 5.000 kilómetros en bucle (la carrera empieza y acaba en Lima), 3.000 de ellos, cronometrados. Un 70% del recorrido corresponde a arena y dunas; ahí entra en acción el vehículo elegido para el reto, un Rexton DKR desarrollado completamente por SsangYong Motorsport en España.

Así se ha fabricado el Rexton DKR

En su construcción, que ha durado un año, han estado involucradas 12 personas a tiempo completo. El primer paso fue diseñarlo con herramientas informáticas, teniendo en cuenta las especificaciones del reglamento del Dakar y también que se pareciera lo máximo posible al Rexton de serie. Así, su imagen fusiona lo mejor de los buggys con el «look» habitual de este SUV. Este proceso puede durar hasta tres meses; después, empieza la fabricación de la carrocería (con múltiples piezas en fibra de vidrio) y del chasis.

Éste es multitubular y lleva la jaula de seguridad integrada. Está hecho en cromo-molibdeno 4130 (similar al empleado en la manufactura de helicópteros) soldado con tecnología TIG.

A este chasis se anclan las suspensiones, con un esquema de doble trapecio superpuesto en «A» delante y de trapecio longitudinal detrás. Ofrecen un recorrido total de 50 cm hasta la rueda (seis más que en el vehículo del año pasado).

La dirección asistida ha sido rediseñada y tiene radiadores Hella para no sufrir recalentamientos. Los frenos cuentan con discos ventilados y bombas de frenado independientes para cada eje, mientras que el depósito de de combustible de 70 + 230 litros ha reducido su capacidad en 100 l. Está refrigerado para evitar su evaporación.

Como novedad, este vehículo estrena una centralita MoTec que permite el cambio de mapas en tiempo real y prescinde por completo de fusibles y relés, lo que reduce el peso… y las posibilidades de sufrir una avería.

El Rexton DKR compite en la categoría T1.3, reservada a los vehículos con dos ruedas motrices (las traseras) y motor de gasolina. La mecánica es una poderosa V8 con 450 CV, que permite un paso de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h. Teniendo en cuenta que el coche ronda los 1.900 kilos de peso (menos que el Tivoli del Dakar 2018), no está nada mal… El propulsor está asociado a una caja de cambios Sadev de seis marchas con accionamiento manual secuencial y cuenta con un diferencial autoblocante tipo Torsen.

En su interior, se ha reforzado la fiabilidad de los elementos más expuestos a esfuerzos durante esta prueba mágica y cruel. Además, el equipo tiene la ayuda de un camión 6×6 inscrito también en la carrera. Un Rexton de serie y una caravana facilitarán la asistencia y el apoyo técnico a los protagonistas de esta aventura.

Con estas armas, Fuertes-Vallejo quieren volver a cruzar la meta de una prueba que no da un respiro. «Estamos convencidos de que la experiencia acumulada en el Dakar y nuestro nuevo Rexton DKR pueden servirnos para rendir a gran nivel; ésta es una ocasión inmejorable para demostrarlo», asegura el piloto madrileño. La respuesta, el 17 de enero…

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