En los últimos años, cada vez vemos más común el vivir con miedo al ser estafados al realizar una compra de cualquier tipo.
La rapidez que tiene el mercado de los vehículos, la facilidad de compraventa y la cantidad de plataformas online especializadas, nos expone a toparnos con situaciones de fraude que por supuesto, llevan al comprador a encontrarse con un vehículo totalmente distinto del que el vendedor le había ofrecido.
Existen diversos servicios que evitan dicho fraude y hacen el papel de intermediario durante la venta del vehículo, como el servicio de peritaje de carros usados que son de gran ayuda para chequear el vehículo y comprobar que realmente cumple con las características que el vendedor promete. Este servicio tiene como objetivo satisfacer las necesidades del posible comprador y así poder garantizar una buena compra, además esta inspección destacará los atributos a favor y en contra de cada parte del vehículo, así como también obtendrás una evaluación a nivel comercial con un excelente nivel de detalle.
Al realizar la compra de un vehículo de segunda mano, estos fraudes son mucho más comunes, debido a que no hay una figura de intermediario y las gestiones de los particulares se basan en abaratamiento de costes. También en que el futuro comprador realice la compra en el menor tiempo posible, sin pensarlo mucho.
Sin embargo, antes de lanzarse de cabeza a por la compra de un vehículo de segunda mano, conviene tomar una serie de medidas para evitar a toda costa ser víctimas de un fraude o de estafa y recibir un coche que no tiene el “buen funcionamiento” que nos prometieron a la hora de realizar la venta.

¿Qué debe incluir un servicio de peritaje?
Dentro del servicio de peritaje contratado para asegurarse de la compra podemos contar con revisión de carrocería, esta parte evalúa el estado de la pintura del vehículo con un medidor de espesor, también cuenta con un servicio que inspecciona los rayones, portazos y verificación de puntas de chasís.
El servicio de suspensión, inspecciona las fugas y estado de espirales, amortiguadores, muñecos, bujes, terminales, tijeras, soportes, dirección, entre otros. En la inspección de los frenos se revisan los discos, pastillas, caliper y líquido de frenos en mangueras o conexiones. En cuanto al estado de las llantas, se verifica su vida útil, nivel de presión de aire, estado del rin, la llanta de repuesto y copas de seguridad.
También es necesario inspeccionar la parte interna del vehículo, el estado de los asientos, tapetes, alfombras, carteras y aire acondicionado. Es fundamental revisar el sistema eléctrico, se realizará una verificación visual y funcional de la funcionalidad de panel de instrumentos y prueba de batería, Luces interiores y exteriores, índice de carga, consumo, pito, exploradoras. Y por último, pero no menos importante, se realiza una verificación de fugas.
Además de todo esto, se recomienda la realización de un escáner vehicular para detectar posibles fallos. También es importante hacer una evaluación completa del motor, pruebas de ruta (aceleración, frenos, embrague), lista de propietarios y siniestros anteriores.
En conclusión, existen diversas formas de evitar un fraude al comprar un vehículo de segunda mano, el peritaje de vehículo garantiza efectividad del 100% de tener la certeza de que la compra realizada obtendrá un traspaso exitoso y así evitar malos ratos como el fraude.

Deja un comentario