El mantenimiento de un vehículo es uno de los grandes quebraderos de cabeza que tienen los propietarios. El gasto en combustible, impuestos o visitas al taller puede llegar a suponer un desembolso económico importante. Entre estos costes obligatorios se incluye el exigido por el cambio de ruedas. Encontrar unos neumáticos baratos que garanticen 100% nuestra seguridad mientras conducimos es una de las grandes gestas a las que hacen frente miles de usuarios a diario.
Además de las promociones o posibles descuentos que ofrecen los distintos comercializadores, una forma de conseguir ruedas a un precio asequible es apostar por aquellos de “kilómetro cero” o seminuevos, que son los que conservan al menos el 80% de su vida útil y que no cuentan con defectos o un desgaste irregular o prematura. Aunque no son ruedas completamente nuevas, sí que ofrecen un rendimiento similar pero a un precio reducido.
Sin duda, apostar por este tipo de neumáticos es una buena opción para conseguir optimizar el coste del mantenimiento del vehículo. Si decides optar por esta alternativa, ante todo debes extremar las precauciones y acudir a un comercializador con reputación para asegurarte de que el producto que estás comprando cumple con todos los requisitos para garantizar tu seguridad, y la del resto de usuarios de la red vial, mientras conduces.
Comprobar la calidad de los neumáticos
Para poder identificar que los neumáticos seminuevos cumplen con los requisitos de calidad necesarios es importante que compruebes algunos aspectos.
Lo primero que debes tener en cuenta es que no es nada recomendable adquirir ruedas que cuenten con algún pinchazo, independientemente de si han sido reparadas o no. Se trata de que adquieras un producto lo más nuevo posible por lo que, aunque ya puedan ser utilizados por haber solucionado el pinchazo, es aconsejable que busques una alternativa mejor.
También debes revisar que no exista ningún indicio de separación interior. Los bultos o las protuberancias que puedan estar presentes en la goma son un indicador de que la rueda ha recibido algún golpe, por ejemplo, con un bordillo. Estos fallos pueden provocar a la larga problemas mayores, como un reventón mientras estás conduciendo, por lo que es mejor desecharlos.

Otro de los indicios que puede ser relevante es la presencia de señales de desinflado o daño por sobrecarga. Estos problemas los podrás detectar en caso de que percibas que haya deslaminación, decoloración o incluso un excesivo desgaste de rozadura.
Es importante hacer un seguimiento al hinchado. Si después de estar instalados notas que pierde presión de forma rápida, debes ponerte en contacto con el comercializador y comentarlo.
También es recomendable comprobar el código de fecha de la rueda. Los tres o cuatro últimos dígitos del DOT indican la semana y el año en el que el neumático fue fabricado. Comprueba la edad cronológica que el fabricante de tu vehículo recomienda para ese modelo y busca uno que sea adecuado.
Profesionales con reputación
Lo cierto es que las casas que comercializan los neumáticos seminuevos ofrecen, por norma general, a sus clientes completas garantías de que las ruedas están en perfecto estado y que cumplen con todos los requisitos para poder ser utilizados con seguridad.
Desafortunadamente siempre te vas a encontrar en la red con algún portal que trate de hacer negocio a toda costa. Por ello es importante también hacer un pequeño rastreo en internet a la casa a la que decidas acudir. Revisa las experiencias de otros usuarios, comprueba sus certificados de calidad, analiza los precios, concierta un cita presencial para ver in situ la oferta ….Todo ello te ayudará a conseguir el producto que necesitas, al mejor precio, eso sí, sin perder de vista tu seguridad al volante.

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