Renting vs compra tradicional ¿cuá es la mejor forma de cambiar tu coche?

por Pablo Ares

¿Quieres cambiar de coche pero no estás en el mejor momento para hacer un gran desembolso económico? Si estás en esta situación deberías plantearte otras alternativas a la compra tradicional para cambiar tu coche. Una de ellas es el renting, alternativa que cada vez está creciendo más entre los particulares.

El renting de coches es un contrato de alquiler de un vehículo a largo plazo. De esta forma todo lo relativo al proceso de compra de un coche, como el pago de la matriculación o el seguro, queda incluido dentro de dicho contrato. No son los únicos pagos que se incluyen. Otros como el mantenimiento del propio vehículo, las averías e incluso los neumáticos también quedarían sufragados en virtud del contrato de alquiler a través del sistema de cuotas que el usuario paga. Por su parte los gastos derivados del mal uso del vehículo, así como el combustible o las posibles multas que puedan imponer al conductor.

El renting de coches, una opción cada vez más elegida entre los particulares

Aunque hace un tiempo el renting era una opción más orientada a empresas y autónomos, lo cierto es que cada vez está teniendo un mayor impacto entre particulares. Si tomamos como referencia los datos de la Asociación Española de Renting de Vehículos, hasta el mes de mayo de 2020 se matricularon en nuestro país en el acumulado de año un total de 66.657 coches en régimen de renting. Pese a que este dato supone un descenso del 50,55% con respecto a los datos acumulados del 2019 (provocado sin duda alguna como consecuencia directa de las medidas adoptadas por el Covid-19) lo cierto es que el peso total del renting continúa subiendo y se sitúa por en el 21,45%

¿Por qué cada vez más usuarios apuestas por el renting?

Como se indicaba al comienzo del artículo, el renting era una alternativa orientada elegida principalmente por empresas o autónomos cuya actividad exigía la movilidad por carretera. Sin embargo, el propio renting ha ido evolucionando hasta conseguir otras fórmulas que puedan interesar al resto de usuarios. Una de los momentos claves en el despunte de este tipo de alquileres fue con la llegada del conocido como renting flexible. En esta modalidad el usuario sólo paga por lo que usa. Además de ello esta modalidad permitía contratos con una duración más corta. Incluso también contempla la posibilidad de que el usuario sólo contrate el servicio en los periodos en los que necesite el coche en lugar de en un periodo de tiempo completo.

Otro de los puntos por los que cada vez más particulares apuestan por el renting es el considerable ahorro que ofrece frente a la compra convencional. El hecho de no tener que hacer frente a pagos inherentes a la compra tradicional, como puede ser el impuesto de matriculación, el renting supone un ahorro medió del 15%. A esto hay que sumar la facilidad de cambiar de coche que ofrece el renting. Con este tipo de arrendamientos puedes apostar por cambiar el coche por modelos más potentes, que incluyan más sistemas de seguridad o que apuesten por motorizaciones más ecológicas.

Sin duda alguna, si estás pensando en cambiar de coche, no deberías dejar de contemplar la opción del renting. Lo más recomendable sería hacer una estimación económica tanto de la compra, al contando o financiado, como de un contrato de renting y ver cuál es la opción más rentable y que mejor se ajuste a tus necesidades.

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