Portada TurismosPruebas Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: cámbiate a un eléctrico, pero no a lo loco

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: cámbiate a un eléctrico, pero no a lo loco

por Noemí Alonso
  • En esta prueba del Nissan Leaf Tekna 2018 te contamos qué puedes esperar de un coche eléctrico… y qué no. Sin medias verdades.

  • ¿Una “escapadita” de fin de semana? Déjalo en casa.

Nos gusta
  • Silencio de marcha.
  • Funcionamiento e-pedal.
No nos gusta
  • Tiempos de recarga.
  • Autonomía en uso mixto o autovías.
Nota
  • 7

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018. Nos enfrentamos al Leaf más alto de la gama para testar las virtudes de un coche eléctrico. Con tantos defensores como detractores de este tipo de movilidad… ¿a quién hacer caso?

A todos y a ninguno. Conozco auténticos evangelizadores del coche eléctrico, creyentes absolutos desde que se compraron uno y se convirtieron a esta religión. Y también detractores acérrimos, que ven en esta tecnología la muerte del vehículo tradicional y de toda la libertad que conlleva. Como de costumbre, es mejor ver las cosas por uno mismo y decidir después.

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: exterior

No sé si recuerdas el primer Nissan Leaf y su imagen de nave espacial. Los rediseños que sufrió en 2013 y 2016 no variaron mucho este ‘look’, cierto. Pero la versión de 2018 ha cambiado completamente: basada en el IDS Concept de 2015, también se acerca más a las líneas del resto de los modelos actuales de la marca.

Ha crecido respecto a su predecesor: a pesar de encuadrarse en la categoría de los compactos, hablamos de un vehículo con casi 4,5 metros de longitud, así que no cabe en todos los huecos de aparcamiento que veas ni resulta especialmente adecuado para las calles estrechas, dados sus 1,8 m de anchura. Y sin embargo, es precisamente la ciudad su espacio natural, debido a sus motores eléctricos y a la posibilidad de hacer frente a los protocolos anticontaminación más restrictivos.

¿Cómo se las apaña, entonces, dentro de la urbe? Lo veremos enseguida, ya que hace gala de tecnologías de asistencia a la conducción que te permiten encajarlo al milímetro en huecos imposibles o mantener las distancias de forma adecuada. Por ahora, déjame decirte que sus trazos angulosos llaman bastante la atención. O quizá la cara de sorpresa de los viandantes es consecuencia de no escuchar sonido alguno y, de repente, notar que el Leaf está a su lado, como si se hubiera materializado por arte de magia. Cuidado.

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: motor, batería y recargas

Esta ausencia de ruido es la característica que destacan todos los que conducen por primera vez un coche eléctrico. Te acomodas en el asiento, pulsas el botón de arranque y no oyes nada. Pero la corriente de su batería de 40 kWh (la anterior era de 30) está llegando al motor, con 150 CV frente a los 109 anteriores.

Comprobamos que la carga está al 100% y el indicador de autonomía marca unos 270 km. La nueva norma de medición WLTP deja la cifra oficial en 285 kilómetros, así que la previsión es realista, pensarás. Sí, siempre que estés en la ciudad o que no recorras mucha distancia en autopistas o autovías.

En este tipo de carreteras, Nissan promete un punto de recarga cada 150 km para el año que viene, pero la realidad actual es que los postes con “enchufe rápido” son pocos y has de tener la suerte de que no estén ocupados cuando llegues. Los hemos utilizado en dos ocasiones, empleando 40 minutos para pasar de un 68 a un 94% de recuperación, aproximadamente. Este margen de tiempo es el que da la marca en sus concesionarios, con cargadores a 50 kW (y gratuitos), para recuperar el 80% de las baterías de ión litio.

Evidentemente, el ahorro en los costes de “carburante” es otro de los puntos clave a la hora de comprar un coche eléctrico. Tomemos como referencia un precio medio de 0,24 euros por kWh. Una carga completa en una toma doméstica (operación en la que, dependiendo del amperaje y la potencia contratada, invertirás unas 20 horas. Nissan vende aparte un cargador de pared de 6,6 kW con el que el tiempo va de 5,5 a 7,5 horas) podría costarte unos 9,5 euros para 250 km de autonomía. Es decir, 3,8 euros para 100 km. Pongamos que un diésel consume 4 l/100 km (un dato optimista, lo sé). Si cada litro de gasóleo cuesta una media de 1,25 euros/l (también es optimista en según qué regiones)… echa cuentas.

El eléctrico siempre gana esta partida, a no ser que utilices las electrolineras de la red Ibil, en las que te cobrarán 0,50 euros/kWh (son caras, sí). Pero puedes compensar recargando en algunos centros comerciales, donde la operación es gratuita. Y no es la única ventaja de estos vehículos en una gran ciudad como Madrid:

  • Aparcamiento gratis y sin límite de tiempo en las zonas reguladas.
  • Acceso a la ciudad por el carril Bus-VAO.
  • Ausencia de restricciones de parking o circulación durante la aplicación de los protocolos anticontaminación.

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: conducción

Llegamos al meollo de la cuestión; ¿cómo se conduce un Nissan Leaf? Para empezar, en completo relax, gracias (una vez más) a su silencio, una especie de oasis de calma en medio del tráfico diario. Te descubres siendo más suave con el acelerador, dejando mayor distancia de seguridad, anticipándote a todo, mucho más atento. Después, descubres que es una especie de maniobra de supervivencia para ahorrar energía y “estirar” la autonomía.

La mayoría del recorrido que hemos realizado ha sido en modo Eco, con el fin de salvaguardar la mayor carga posible de la batería. Y en ciudad o en el atasco, ves que no hay problemas para realizar tus trayectos diarios. Un montón de gráficos te muestran cómo vas gastando (o no) las “pilas”. Sin embargo, para no distraerte con botones y pantallas, un indicador de interpretación sencillísima en el cuadro de mandos te da toda la información que necesitas sin desviar en exceso la atención de la carretera.

En la urbe, merece la pena conectar el famoso e-pedal, que te permite utilizar el acelerador también como freno. El botón que lo activa se encuentra justo delante del mando redondo que hace las veces de palanca de cambios (la transmisión es automática). Púlsalo y el vehículo retendrá de forma brutal (decelera hasta 0,2 g) en cuanto levantes el pie; tanto, que te costará acostumbrarte y te descubrirás acelerando de nuevo para llegar al stop o al semáforo, pues te quedarás lejos las primeras veces. ¿Un imprevisto te obliga a frenar de golpe? El pedal correspondiente sigue cumpliendo su función, no lo olvides.

Así vas transformando en electricidad una mayor cantidad de la energía generada en las deceleraciones, aumentando la autonomía del coche. Eso está muy bien si tienes frecuentes paradas, pero en autopista… ahí no hay e-pedal o ahorros que valgan. El porcentaje de batería que resta baja de manera asombrosa cuando mantienes una velocidad entre 100 y 120 km/h. Más allá, es mejor no pensarlo (también es ilegal, recuerda).

En esas circunstancias, la autonomía con la que cuentas al salir del aparcamiento es menor que la real. Un ejemplo: el indicador marca que puedo recorrer 200 km antes de poner a cargar el Leaf, así que acudo a un evento situado a 40 km de mi casa. Entre la ida y la vuelta sumaría 80 km y me quedarían 120 para ir a trabajar al día siguiente, ¿verdad? Pues no; las matemáticas, en este caso, fallan, ya que el esfuerzo para mantener una velocidad normal hace que la batería se agote más rápido. De hecho, regresé al garaje con una autonomía de 80 km.

Quizá estar tan pendiente de este detalle te impide disfrutar del todo de una pisada franca, aplomo y hasta cierta agilidad, además, por supuesto, de la respuesta inmediata al acelerador del Nissan Leaf.

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: interior

Asientos cómodos, materiales de calidad y una imagen futurista (para continuar con lo que se ve en el exterior) son las características más destacadas del habitáculo del Leaf 2018, en el que pronto te encontrarás como en casa.

A pesar de los elementos extraños que aparecen ante tus ojos (como los gráficos con el flujo de la energía o el mencionado mando redondo/selector del cambio), te habituarás rápidamente a cada botón y función. Y, sobre todo, sentirás una extraña paz ante el inesperado silencio de rodadura, de marcha, de la mecánica… hay confort para ti (aunque el volante no disponga de regulación en profundidad, la postura de conducción es intachable) y para tus pasajeros más allá del espacio disponible.

Éste es suficiente para cuatro adultos (la plaza trasera central, como es habitual, es mejor dejarla libre), que pueden acomodar su equipaje en un maletero de 435 litros. Los distintos tipos de enchufes y parte del equipo de sonido restan sitio, pero seamos realistas… tampoco vas a realizar viajes largos. Las infraestructuras todavía no están preparadas.

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: equipamiento

La versión más alta de la gama (tiene un precio que parte de los 36.400 euros), comprende elementos como el navegador, altavoces Bose, asientos y volante calefactados (puedes programar tu coche para que encienda la climatización antes de que montes y así te lo encontrarás calentito)… pero lo más importante son los sistemas de seguridad.

Entre ellos contamos con la interesante cámara de 360º (cuando te acostumbres a ella, no sabrás aparcar sin su ayuda), el control activo de la trazada o el escudo de protección inteligente de Nissan, que incluye el avisador de ángulo muerto, de cambio involuntario de carril, detector de movimiento, de tráfico trasero cruzado, el control de crucero, la alerta predictiva de colisión frontal, frenada de emergencia o el control activo de giro en curvas.

Para que te hagas una idea, sólo se deja como opción los distintos tipos de pintura. Lo realmente importante ya está en la dotación de serie.

Prueba Nissan Leaf Tekna 2018: conclusión

Dado que la gran mayoría de mis trayectos son urbanos, podría plantearme tener un coche eléctrico en mi garaje. Pero al lado siempre habría uno de combustión para los viajes largos: hoy por hoy, con las infraestructuras existentes, conozco pocas personas dispuestas a parar cada 200 km (en el mejor de los casos) para invertir más de ocho horas en la tarea de recargar su automóvil (no en todas las gasolineras tienen enchufes de recarga rápida… por no decir en casi ninguna). Plantearse un vehículo impulsado mediante baterías como único coche es algo todavía lejano.

Ficha técnica Nissan Leaf Tekna 2018

Dimensiones4,49/1,78/1,54 m (longitud/anchura/altura)
Potencia150 CV (110 kW)
Autonomía285 km
Emisiones CO20 g/km
PrecioDesde 36.400 euros

Rivales Nissan Leaf Tekna 2018

Hyundai Ioniq

El rival coreano del Leaf tiene una autonomía teórica similar (280 km) y un precio sin descuentos ligeramente menor (unos 35.000 euros). Como detalle curioso, su cambio se gestiona mediante una serie de botones en el túnel central: nada de palancas ni de mandos giratorios.

Volkswagen e-Golf

Su importe arranca en los 38.580 euros, pero claro, es un Golf… Podrás hacer 279 kilómetros teóricos con una sola carga si te mueves, sobre todo, por la ciudad.

BMW i3

Hablamos del rival más caro de este Nissan, con un precio que, para el motor más potente (184 CV), casi llega a los 42.000 euros. Eso sí, promete una autonomía de 300 km y un equipamiento y acabados premium, como corresponde a la marca bávara.

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