Mujeres en el automovilismo. Hoy, las listas de «mujeres en…» están en todos los medios de comunicación (el Día de la Mujer lo pide a gritos, por lo que parece). En Extramotor.com no nos quedamos atrás… pero proponemos algo más.
Efectivamente, rompemos una lanza por la igualdad, pero de la buena, la que no demoniza a los hombres por el hecho de serlo. Si quieres empezar a competir, echa un vistazo al enlace que te proponemos sobre coches de rallys. Aquí no valen programas específicos ni ventajas económicas por «ser chica» (otro día hablaremos de estas ayudas): si no sirves, no hay excusas. Igualdad también es eso, amigas, no lo olvidemos: si queremos lo mismo para todos (ellas y ellos), lo primero que hay que demostrar es que sabemos luchar con las mismas armas, sin falsas ventajas.
Así lo hizo Michele Mouton, la primera de nuestras protagonistas. Se midió de tú a tú en el Mundial de Rallys con los mejores pilotos de la época (y eran pesos pesados como Markku Alen, Stig Blomqvist, Jean Ragnotti, Henry Toivonen, Hannu Mikkola, Timo Salonen… los primeros «fliying finns» al completo, además de un francés loco y el mismísimo Walter Rohrl) y fue subcampeona del mundo absoluta en 1982 con su Audi Quattro. Dejad que lo repita: absoluta, sin necesidad de acudir a programas de promoción para féminas ni a la Copa de Damas, que se creó en 1990 y duró cinco años. Tras organizar la Carrera de Campeones, ahora «mete caña» (de la buena) a los pilotos desde la Federación Internacional de Automovilismo.
Danica Patrick también fue pionera al convertirse en la primera mujer que ganó una prueba de la IndyCar: lo hizo en 2008, en Japón.
Seguramente, estuvo inspirada por María Teresa de Filippis, la primera fémina que compitió en una carrera de Fórmula Uno. Corría el año 1958 y pilotaba un Maserati 250F, aunque a punto estuvo de no poder participar: el director del GP de Francia, en principio, le negó la entrada (recogen en Carfax.es) asegurando que «el único casco que le vale a una mujer es el de la peluquería». Tras demostrar su talento de igual a igual, se acabó esa actitud.
Muchos años más tarde, María de Villota quiso seguir su camino, llegando a ser piloto de pruebas del equipo Marussia en la F1. María conocía bien el mundo de los monoplazas, en el que había competido desde su juventud, aunque también tuvo una incursión en los rallys.
La española fue ejemplo para muchas; entre ellas, Cristina Gutiérrez. Esta burgalesa ya ha tomado parte en su tercer Dakar y es subcampeona absoluta de España de Todo Terreno.
La inspiración es Jutta Kleinschmidt, primera (y, hasta ahora, única) mujer que ha ganado el Dakar, la carrera por etapas más dura del mundo. La alemana comenzó su trayectoria deportiva en las motos, así que nos lleva a…
… Efectivamente, Laia Sanz, que mientras acumula títulos en trial y enduro (es 13 veces campeona del mundo de la primera disciplina y cinco de la segunda), disputa el Dakar. Allí logró el noveno puesto absoluto en motos en 2015, lo que supuso el mejor resultado femenino de la historia entre los vehículos de dos ruedas.
No podíamos cerrar el listado de españolas en los deportes de motor sin Balba González-Camino, primera mujer que obtuvo la victoria en el Campeonato Nacional de GT. Pero nos quedan dos pioneras, no necesariamente ligadas a la competición, aunque sí a los motores y la gasolina.
Empezamos por Bertha Benz, casada con Karl Benz, cofundador de Mercedes-Benz (seguro que te lo imaginabas). Bertha fue, en 1888, la primera persona en el mundo que condujo un automóvil; lo hizo al volante del Patent-Motorwagen Tryp III, un triciclo con motor fabricado por su marido. También fue la primera persona que repostó gasolina.
Cuando llegó el carné de conducir a Estados Unidos… ¿quién fue la primera mujer en obtener uno? Genevra Deplhine Mudge, a quien se podía ver por las calles de Nueva York en su Locomobile allá por 1899.

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